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SOLAMENTE EN LA ZONA DE ĐAKOVO EXISTEN 54 FOSAS COMUNES CON CROATAS, 4.500 VÍCTIMAS – 15 PERSONAS FUERON QUEMADAS VIVAS

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En Đakovo hay hasta 42 cementerios

Đakovo

ĐAKOVO – Nada menos que 42 fosas comunes con víctimas de los crímenes partisanos comunistas fueron descubiertas y tratadas hasta ahora en la región de Đakovo por los miembros de la Filial de Đakovo de la Sociedad Croata de Presos Políticos y el ala de Đakovo del Batallón Ceremonial Croata de Jazovka, y las estimaciones son de que hay por lo menos diez fosas más localizadas, pero que el número exacto y final de las mismas no se va a saber nunca. Los datos de estas asociaciones recordatorias de las víctimas dicen que en el territorio de la región de Đakovo hay alrededor de 4.500 víctimas de esos crímenes.

A esa ciudad entraron el 17 de abril de 1945 las unidades del Ejército Yugoslavo. La XXI División Serbia y la VI División de Lika. Según el recuerdo de los testigos que todavía están vivos, enseguida comenzó la matanza en la ciudad misma, así que tenemos varias fosas comunes. La fosa común más conocida está en el centro de la ciudad en la plaza Trg Alojzije Stepinac donde hay enterradas alrededor de 80 víctimas, en su mayoría habitantes de Đakovo. La otra matanza más grande fue perpetrada contra las víctimas que fueron llevadas en filas de cuatro en dirección a Požega. Según el recuerdo de los testigos, la columna tenía alrededor de 400 personas. Esas víctimas se hallan en fosas desde Imrijevci hasta Sovski Dol. Las últimas víctimas fueron asesinadas en la aldea de Ruševo, y en la conmemoración que tuvo lugar el viernes participaron miles de familias de las víctimas. En verdad, miles de croatas fueron asesinados al final o después del final de la Segunda Guerra Mundial sin juicio previo y sin culpa demostrada, y muchos de ellos son civiles. Por esos crímenes comunistas nunca nadie respondió. Datos confiables y exactos sobre el número de víctimas del territorio de Đakovo y sus alrededores en la posguerra inmediata en realidad no hay, afirma el historiador con el que contactamos. Los documentos que hablan de la represión comunista difícilmente se encuentran, pero según la lista del Departamento para la Protección del Pueblo en unos cuantos días fueron arrestadas 500 personas.

La manera más fácil de llegar hasta los datos es la comunicación con los testigos, y www.dw-world.de publicó los testimonios de los sobrevivientes. En algunas familias los traumas están vivos aun hoy. A Mladen Ižaković le mataron a su madre, y cuando mencionan su nombre este hombre de 75 años también hoy llora. Fue asesinada en la cárcel del Departamento para la Protección del Pueblo en Đakovo. La mayoría de las víctimas fueron asesinadas enseguida tras la entrada de las unidades partisanas a Đakovo. Tenían personas que andaban por las casas y hacían la lista, y cuando entró la XXI División Serbia enseguida iban a las casas exactamente determinadas. Sabían qué calle lleva a qué patio.

Pero Šola, presidente del ala de Đakovo del Batallón Ceremonial Croata de Jazovka, en su momento habló sobre los crímenes en Đakovo y de esa manera habló de la historia del terror comunista que le contaron, sobre el caso de un varón a cuyo padre se lo llevaron de su casa en Selce, al lado de Ruševo, no lejos de Požega. Allí estaba el lugar de ejecución más conocido en el que fueron asesinados los civiles de la región de Đakovo. El hombre que se llevaron también fue asesinado allí, y él lo recuerda aun hoy, porque cuando comenzaron a llevarse afuera a su padre y él se aferró a las piernas de su padre, un partisano lo empujó arrojándolo contra la pared.

He aquí ese recuerdo, contado en el dialecto šokački de la región de Đakovo:

Entraron dos partisanos, a él lo agarraron así, sin piedad y le ataron las manos. Yo me aferré a sus piernas, como diciéndoles que no se los iba a dar. No obstante, ellos me arrancaron de sus piernas, me arrojaron a un rincón y a él se lo llevaron. Por supuesto, comencé a llorar, testimonió Stjepan Jakab para el documental sobre los habitantes de Đakovo que fueron víctimas de los crímenes partisanos que firma Mario Šulina. Stjepan Jakab tenía siete años cuando se llevaron a su padre: “Yo me preguntaba, mi padre se fue en pantuflas, en esas de entrecasa, pantuflas nocturnas, yo me preguntaba cómo él pudo llegar a Ruševo por ese camino empedrado. Pienso que fue con los pies descalzos, pero pienso que tal vez no tenía ni piel en los pies.” En Ruševo su padre fue asesinado. “Mamá dijo que no tenía la nariz, no tenía los ojos, que le cortaron las orejas, y eso también lo escuchamos de una mujer que confirmó que miraba lo que hacían.”

Šola se encontraba también con personas que dieron testimonio sobre las brutalidades en el camino hasta Ruševo. Y así contó sobre una mujer que decía que 15 personas fueron quemadas vivas, y ella trataba de apagarlas con agua porque no podía mirar esa escena.

Se estima que en el territorio de Đakovo existen 54 fosas comunes. En la ciudad misma el lugar de las ejecuciones era una trinchera antiaérea. En las fosas los partisanos permitieron el primer desentierro después de tres meses. Las mujeres que vieron a sus esposos comenzaban a llorar, y eso no les agradó a las autoridades de ese entonces y las echaron y cerraron nuevamente las fosas. En unas cuantas horas, seis o siete de ellos, se llevaron los cuerpos y los sepultaron dignamente. Después esa fosa no se tocaba, sobre la misma se callaba. Se trata del espacio ubicado detrás de la Iglesia Parroquial de Todos los Santos (“Iglesia Pequeña”) en el centro de Đakovo, que otrora era llamado Huerto Parroquial, Pradera del Párroco o Frutal Parroquial. En el mismo en los años 60 fue levantado el edificio del “Comité”, en el que hoy se hallan varias instituciones municipales. Las excavadoras en ese entonces descubrieron nuevamente los huesos de 1945. “Cuando se toparon con los huesos, vino la policía, así dicen los testigos. Los huesos fueron puestos en bolsas y llevados a un lugar desconocido. Así que no sabemos de cuantas personas se trata,” decía Šola. Según él, la tragedia más grande es que el edificio fue construido en una parte de la superficie en la que estaba la trinchera en la que los partisanos asesinaron a los habitantes de Đakovo, dos terceras partes están debajo de la carretera y de la vereda, lo cual significa que los ciudadanos aun hoy caminan sobre sus muertos. Obviamente, estos breves testimonios son solamente una parte de la triste historia sobre los crímenes partisanos, por los cuales, digámoslo una vez más, nunca nadie respondió.

Redacción/crímenes comunistas

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