Se trata de las viudas croatas de la Segunda Guerra Mundial y de la posguerra
Viudas croatas II. Guerra Mundial y sus secuelas
¿Cómo eran sus mañanas, sus días y sus noches? ¿Cómo les amanecían sus auroras, cómo eran sus sueños? ¿Con cuanta preocupación, miedo e incertidumbre miraban a sus hijos, se despertaban y se iban a dormir? ¿Cuánto era el anhelo, la soledad, el deseo, el apoyo y la ternura por la falta de una mano de varón? Eso lo sabían solamente ellas, apenas una pequeña parte se la confiaron a los más cercanos y se la llevaron consigo a la tumba.
Se trata de las viudas croatas de la Segunda Guerra Mundial y de la posguerra. Ese es un tema épico y heroico para los escritores y para la literatura que todavía se mantienen al margen y en silencio, justamente así como también vivieron y sobrevivían ellas. El desafío sería aclarar la vida de ellas, su situación y lugar en la sociedad, el comportamiento de los gobernantes hacia ellas, la escasez y el hambre, la educación y la crianza de los hijos… Finalmente, habría que conmemorar eso pública y permanentemente, cuidarlo del olvido, y en señal de agradecimiento y recuerdo dejarles un monumento a ellas y a su sufrimiento. Para que las generaciones y las sociedades venideras sepan y aprendan, no lo olviden nunca, y para que no se repita.
Respeto a las víctimas
La portadora del proyecto es la Asociación de Descendientes de las Viudas de la Segunda Guerra Mundial y de la Posguerra de Ljubuški, y la idea de levantarles un monumento vino de su presidente Ante Milas, cuya madre en el año 1945 quedó como viuda de guerra con ocho hijos. Después de la Segunda Guerra Mundial y de la posguerra, en el Municipio de Ljubuški quedaron 716 viudas y 2.227 huérfanos, cuyos esposos y padres cayeron como integrantes de las distintas ramas y unidades del ejército croata de ese entonces. Aldeas enteras del Municipio fueron diezmadas.
Vida difícil
– Aquí no se trata solamente del Municipio de Ljubuški, también de tantos otros Municipios, de toda Herzegovina, de toda Bosnia, de toda Croacia. La gran pobreza, la abnegación y el sufrimiento eran la realidad de ellas. Con numerosos hijos, solas en el luto, valientemente resistían a todos los sufrimientos y adversidades y cuidaron la dignidad de la familia. De esta manera deseamos expresar respeto y agradecimiento por todo aquello que soportaron, sufrieron y resistieron. Eso nosotros se lo debemos, debemos mostrar hacia ellas un gran respeto, y el monumento es lo menos que les podemos procurar, dijo Jerko Artuković. El monumento que representa a una madre con tres hijos va a tener una altura de 240 centímetros, está planeado que se ubique en el centro de la ciudad frente al edificio del Municipio.
Fuente:
/crímenes comunistas


